Cómo funciona la Osteopatía

El primer paso es la realización una historia clínica o examen osteopático del paciente,  en este caso,  el cual incluye:

  • Una exploración general del paciente:
    -  Observación de la postura y estructura corporal.
    -  Observación de la función corporal: la cantidad y la calidad de los     movimientos que realiza el paciente.
    -  Palpación de las estructuras implicadas en el problema.
  • Un interrogatorio sobre el estado general del paciente y sobre la existencia de problemas músculo esqueléticos asociados u otras enfermedades que nos hablan sobre una menor capacidad de recuperación del paciente.

El segundo paso es el tratamiento osteopático: es un tratamiento puramente manual en el cual, una vez conocido el origen del problema, se trata de mejorar la función corporal alterada, incrementar la movilidad de una articulación o grupo de articulaciones o elastificar los tejidos blandos donde se precise.

De este modo damos al organismo el estímulo que necesita para poder llegar a recuperar el equilibrio perdido por sí mismo.

Los procedimientos o técnicas que utiliza la osteopatía no tienen porque ser dolorosos y no necesariamente se ligan directamente con la manipulación vertebral con ruido articular, tan temida por algunos y tan  sobrevalorada por otros.

El osteópata no coloca huesos, simplemente trata de incrementar o restituir la movilidad perdida de tejidos y articulaciones en donde se hace preciso.

Normalmente los tratamientos se centran en las articulaciones de columna y  en las articulaciones periféricas (osteopatía estructural), pero también en otros casos las zonas a tratar se sitúan sobre el abdomen (osteopatía visceral) o el cráneo (osteopatía craneal).